Mañana hay una nueva convocatoria de huelga general. Y es por ello que quisiera aprovechar para hablar de cómo hay dos capítulos de Los Simpsons en los que se aborda el tema de la huelga y la lucha y defensa por los derechos de los trabajadores: el primero de ellos es La Disolución del Consejo Escolar, de la 6ª temporada, aquel en que los profesores se ponen en huelga debido a los continuos recortes de Skinner, un capítulo que podría ser -desde la sátira- un verdadero decálogo de las reformas en materia educativa que ha sufrido España en el último año con José Ignacio Wert. Para mí, es uno de los tres mejores episodios que tiene la serie

Pero es el segundo episodio el que trataremos a continuación. Se trata de Última Salida a Springfield, de la 4ª temporada, aquel en que Homer deberá luchar por el seguro dental para poder pagar el aparato de Lisa. Analicémoslo detenidamente, y veremos que la situación que reflejaron los Simpsons en el año 93 (cuando se emitió el episodio) no dista mucho de nuestra problemática actual. Tanto para lo bueno como para lo malo. A decir verdad, no hay nada bueno. Pero es con su gran sátira con la que debemos quedarnos, y centrarnos en cómo se burla de ambas partes de un mismo problema.


La personificación del diablo: el Sr. Burns
El episodio comienza con un fragmento de una película de McBain en la que Mendoza, el archienemigo del (parodiado)héroe de acción, le captura con un buñuelito tóxico. Cuando le atrapa, Mendoza comienza a reír como un descosido y Homer le dice a su hijo que "es sólo una película, luego en la vida real no hay nadie tan malo". Acto seguido, los realizadores insertan un plano de el Sr. Burns riendo como otro descosido mientras ve cómo un trabajador está a punto de matarse por la ventana.

Al cerrarse la cortina, oímos cómo el trabajador se despeña y Burns llama por el interfono: 
- Smithers, ¿dónde está el delegado sindical? ¡Ya debería estar aquí!
- No lo sé, señor, no se le ha vuelto a ver desde que prometió limpiar el sindicato.

El delegado sindical.
Tanto Burns como Smithers están esperando al representante de los trabajadores para revisar el convenio pero, como éste no aparece (haciendo una referencia cultural a Jimmy Hoffa, quien se dice que está enterrado en el estadio de los Giants de Nueva Jersey), Burns comienza a revisar el convenio: "Beneficios, incentivos, un pastelillo verde el día de San Patricio... uhh uhh, esto no solía ser antes así, no, desde luego que no". 
"No puede tratarnos de esta forma. Un día crearemos un sindicato y obtendremos el trato justo que nos merecemos. ¡Acapararemos el poder, seremos corruptos y pelotas, y los japoneses nos comerán con patatas!"
En una ensoñación digna de Charles Dickens, con un Burns abuelo burlándose del pobre trabajador tildándole de necio y paparruchas, el Burns de la Central Nuclear recuerda sus primeros escarceos con las luchas laborales: "Si le hubiéramos hecho caso a aquel muchacho en lugar de emparedarlo dentro de un horno abandonado (¡¡!!), pero... yo... ¡tengo el deber de vengar a mi abuelo! Acabaré con esa chusma sindicalista y los desposeeré de su..." Y es aquí donde Burns, aleatoria e injustamente, agarra lo primero que señala su dedo: SEGURO DENTAL.

Cuando Marge vuelve con su hija a casa, después que el médico le diga que tiene que usar aparatos, Marge le advierte a Homer que habrá que pagarlo, pero él la tranquiliza diciéndole que "conseguimos el seguro dental la huelga del 88". La imagen que vino después se convirtió ya en un icono de nuestra cultura popular: ¡Quiero-mi-bo-cadillo!


Los jefes sindicales

International brotherhood of jazz dancers, pastry chefs and nuclear technicians
Hermandad internacional de bailarines de jazz, chefs pasteleros y técnicos nucleares.
Como la gran serie de humor que es, los Simpsons no podían dejar títere con cabeza. Y una vez que terminaron de burlarse del empresario, es hora de burlarse de los sindicalistas. Y qué mejor manera que con el discurso con el que Carl abre la sesión, atentos:

Bienvenidos, hermanos del local 643. Como a nuestro presi, Chucky Fitzgood, últimamente no se le ve el pelo, recemos para que aparezca pronto sano y salvo.

Todos ríen a carcajadas. Vamos, como en la vida real. ¿En qué consiste en el nuevo convenio de Burns? En palabras de Carl: "Nos ofrece lo mismo mas un barril de cerveza para la asamblea". Pan y circo a cambio de renunciar al seguro dental. El resto de la reunión sindical es otro de los grandes iconos de nuestra cultura: ¡¡SEGURO DENTAAALL!! Lisa necesita un aparato.

Pero para los guionistas de la serie, la reunión no podía terminar sin volver a mofarse de los sindicatos:

-¡Eh! ¿Cuánto se cobra por esto?
- Nada
- D'OH!!
- ¡Salvo si eres corrupto!
- YUHUUUUUU!!!!
Homer le comunica la noticia a su familia y Marge se alegra enormemente por que su marido es el Presidente del Sindicato. Lisa, en cambio, le dice que "tendrá ocasión de luchar por los derechos de los trabajadores". A lo que su padre le contesta que "sí, y de establecer relación con otros sindicatos"

"Mmmmmm... el sindicato del crimen"

La lucha
No podemos abarcar todo el análisis del episodio porque, si no, el post se haría interminable. Atrás debemos dejar grandes imágenes como Burns contra los manifestantes y su manguera de agua, o los mil chimpancés escribiendo la mejor novela de todos los tiempos.

Todos sabemos que el resto del capítulo es un constante y antológica batalla entre Homer y Burns, a cada cual peor negociador de condiciones y derechos. Como indicamos anteriormente, el Sr. Burns actuará de auténtico diablo e intentará tentar a Homer, pero su bondad (y estupidez) logrará que los planes malvados del empresario se vayan al traste, incluso convirtiéndose en el mismísimo Grinch que le roba a los ciudadanos la luz. Pero no la esperanza.