Ahora que se acerca el estreno de 'El Hobbit', recuerdo cómo los meses de diciembre de hace ya una década se caracterizaban porque, ya fuese en mi ordenador, en mi discman o en mi minicadena, las bandas sonoras de El Señor de los Anillos sonaban una y otra y otra vez. La sinfonía que compuso Howard Shore a lo largo de tres años marcó el acompañamiento sonoro a unas fechas festivas y, para qué negarlo, a la ilusión de ver una nueva entrega de la trilogía y navegar musicalmente a través del río Anduin y las distintas regiones de la Tierra Media. Considero a la monumental obra de Howard Shore una de las piezas más grandes de la historia de la música de cine. En especial la primera entrega. Recuerdo cómo despertó la noticia en el mundo de (por aquel entonces) los foros al saberse que el compositor habitual de David Cronenberg compondría la música para las tres películas. Un tipo oscuro al que se miró con recelo sin confiar en lo que podía componer. Howard Shore nos sorprendió al mundo entero con un score descomunal, épico, bellísimo, donde cada uno de los 19 temas suponía casi un universo sonoro en sí mismo: Hobbiton, Rivendel, Moria, Lothlorien, los Nazgûl, el anillo y un sinfín de leitmotivs. Una obra que terminó siendo premiada con 3 Oscars.

Desde hace semanas, ya está disponible la banda sonora de la nueva entrega 'El Hobbit: Un Viaje Inesperado' para su descarga, un lanzamiento que los fans hemos estado esperando desde que se anunció el rodaje de la película. Pero en mi caso lo esperaba con escepticismo puesto que el hecho de que Shore fuese despedido de King Kong tuvo que ser por algo. Los motivos nunca quedaron muy claro, pero me imagino que sus diferencias con Jackson y con su estilo musical tuvieron que propiciar su marcha del proyecto. Parte de mí quería que la nueva trilogía de Tolkien mantuviese al mismo compositor, pero otra parte de mí ansiaba que probasen con otro. Y para qué negarlo: quería que Jackson repitiese con el compositor de King Kong, James Newton Howard, quien ha demostrado su valía con creces componiendo numerosos scores de aventuras (en especial su último trabajo en este género: The Last Airbender, una obra maestra). En cambio, y por lógica, Jackson mantuvo al mismo compositor para continuar las aventuras musicales de la Tierra Media.
The Hobbit: An Unexpected Journey soundtrack front cover
¿Y cuál ha sido el resultado? Como hago en cada review de una banda sonora, advierto que lo hago desde el punto de vista de la escucha aislada y que todavía no he tenido oportunidad de oírla en pantalla acompañando a las imágenes. Pero resumiéndola en pocas palabras, he decir que me ha supuesto una gran decepción. Son casi dos horas de duración que, excepto dos o tres temas aislados, ninguno soporta una segunda escucha. Shore parece haber desarrollado los temas desechados para la anterior trilogía. Aunque el score comienza con pura épica (My Dear Frodo, el que intuimos que será el prólogo), el resto de la banda sonora navega entre lo épico y lo flojo, sin terminar de desarrollar lo espectacular y sin terminar de definir los momentos que sean más íntimos. Por la escucha del score, se puede intuir que la segunda mitad de la película estará repleta de setpieces de acción, pero las composiciones épicas que las acompañarán casi llegan a producir dolor de cabeza. Al menos en su escucha aislada.

Aquellos que pretendan acercarse a esta partitura y encontrarse temas mágicos como aquellos con los que nos sorprendía en cada nueva entrega se llevará una gran decepción. ¿Podrá Howard Shore crear en Las Dos Torres más música de la que desarrolló en La Comunidad del Anillo?, nos preguntábamos hace 10 años. Y bien que lo hizo. ¿Podrá Howard Shore crear todavía más música para el cierre de la trilogía? ¡Vaya si lo hizo! ¿Podrá Howard Shore ampliar el universo musical de Tolkien 10 años después? Amigos, esta vez no lo ha hecho. Shore ha reincidido demasiado en su nuevo trabajo en los temas creados anteriormente. Vuelve a sonar el tema de la Comarca y los Hobbits, vuelve a sonar Rivendel y aquellos coros fantasmales que oíamos en Moria en un intento de despertar la nostalgia del espectador/oyente. Pero poco más ha desarrollado para esta nueva entrega. El único tema novedoso digno de ser recordado es 'Misty Mountains', la canción cantada por los enanos que es desarrollada a través de toda la banda sonora. Y, reconociéndola, llevándola a cabo con maestría en 'Over Hill', para mí el mejor tema de todo el disco. La misma pieza es interpretada en la canción de los créditos, 'Song of the Lonely Mountain' que, por primera vez en la saga, rompe la tradición de que sea cantada por una voz femenina y apuesta por Neil Finn, el líder del grupo neozelandés Crowed House. Un cambio lógico, puesto que la película es un paseo constante de testosterona de 13 enanos, otro enano más y un mago.

En definitiva, 'The Hobbit: An Unexpected Journey' es una banda sonora que te invita a que escuches las anteriores y disfrutes plenamente con los pasajes musicales de Rohan, Helm, Gondor, Gollum, los Puertos Grises y tantos espacios creados por Tolkien y plasmados por el tándem de Jackson/Shore. El nuevo trabajo de Shore ha supuesto una desilusión a los que creíamos que nos íbamos a encontrar una composición que estuviese a la altura de la sinfonía del anillo. Porque aquello es -casi- imposible de superar.