Si este año que se acaba se ha caracterizado por algo, respecto al mundo del cine, es por haber sido musicalmente muy pobre. Hacía años, los cinéfilos y cinéfagos nos preguntábamos con entusiasmo si habíamos escuchado tal o cual banda sonora. Incluso los menos aficionados llevaban algún que otro disco de música de cine en sus iPods. Pero este año no ha habido grandes obras que destacasen notoriamente en la pantalla y, ni mucho menos, en sus ediciones discográficas.

Ha sido un año en el que han vuelto muchos de los grandes compositores, pero con obras de muy bajo nivel del que podríamos esperar de estas grandes figuras. Williams, de quien no escuchábamos una nota desde hace 3 años, ha defraudado con su Tintín y su 'caballo', Newton Howard solo presentó su correcta Agua para Elefantes y su musicalmente nefasta Green Lantern, Elfman se ha dedicado únicamente a musicar mamporros para Acero Puro, etc. En definitiva: un desastre. Menos mal que a lo largo del año ha habido otros compositores que sí han sabido estar a la altura y nos han regalado grandes obras que, dentro de mi modesta opinión musical, he intentado categorizar.



Las Mejores Bandas Sonoras del 2011:
  1. The Artist, de Ludovic Bource. La obra maestra del año, la magia del cine hecha música, el volver a viajar con notas hacia los años 20, con el inmenso trabajo de tener que acompañar a una película muda y hacer que parte de las emociones de los personajes fuesen traducidos musicalmente. Una belleza de principio a fin, con muchísimos registros diferentes. Una delicia. EL TEMA:  George Valentin.
  2. Rango, de Hans Zimmer. El cachondeo hecho música, la sinvergonzonería traducida al pentagrama. Un score cuya única escucha aislada ya consigue hacer que te rías. El acompañamiento perfecto para uno de los films más extraños que hemos visto este año. No nos importa que incluso plagie otras canciones antiguas como 'Riders in the sky', toda la obra es divertidísima. EL TEMA: We Ride, Really!
  3. The Tree Of Life, de Alexandre Desplat. Tras Zimmer y Horner, no hay compositor que no haya terminado encabronado con Mallick, y Desplat no iba a ser menos. Y como hicieron antiguos compañeros suyos con este director que no deja indiferente a nadie, nos regaló una de los trabajos más ricos en ambientes y bellos de este año, aunque escuchándolo no parezca suyo. EL TEMA: River.
  4. Game Of Thrones, de Ramin Djawadi. Quiero incluir por primera vez en este tipo de clasificaciones una obra televisiva, y no cinematográfica; puesto que por su propio peso y por el hype que hemos creado todos alrededor, la música de Invernalia, de Vaes Dothrak y -sobre todo- de la cabecera ha logrado que este discípulo de Zimmer empiece a recibir el reconocimiento que se merece. EL TEMA: Main Title, por supuesto.
  5. The Help, de Thomas Newman. Newman va camino de convertirse en el nuevo Danny Elfman, siempre haciendo lo mismo. Pero de nuevo la escucha de este score es muy agradable, y las imágenes para las que fue compuesto hacen que llene de emoción, tristeza, rabia e injusticia cada una de los temas compuestos. EL TEMA: Ain't You Tired?

Otras bandas sonoras a tener en especial consideración:
  • Puss In Boots, de Henry Jackman. Otro score de animación muy divertido, de otro de los alumnos de Zimmer (de los más aventajados). Bebe descaradamente del Zorro de Horner, aunque visto el tono paródico de la película eso no debe considerarse como un problema, si no más bien un halago. Las cachondísimas canciones de Rodrigo y Gabriela como Diablo Rojo llenan al personaje más que el propio score. EL TEMA: The Puss Suite.
  • Thor, de Patrick Doyle. La música de cine de superhéroes (a excepción de las míticas Batman de Elfman y Superman de Williams, esa obra maestra) nunca ha destacado en calidad, pero este año Doyle nos ha regalado el que quizás sea el mejor score de este género en los últimos 10 años. EL TEMA: Sons Of Odin.
  • Cars 2, de Michael Giacchino. El mejor cambio que pudo sufrir esta saga fue quitar al jazzístico y monótono Randy Newman y colocar a Giacchino, quien va camino de convertirse en el mejor compositor de este nuevo panorama, quien ha escrito una auténtica obra de aventuras y espías, mucho más emocionante y rica que su Protocolo Fantasma. EL TEMA: It's Finn McMissile!
  • Battle L.A., de Bryan Tyler. A pesar de ser uno de los compositores menores o despreciados por su calidad de 'zimmerístico' o de hacer género de acción principalmente, aquí nos brindó una composición heroica y emocionante. EL TEMA:  Command And Control Center.

Canciones sueltas que no podemos dejar pasar por alto:
  • Immigrant Song, de Trent Reznor y Atticus Ross (Los Hombres Que No Amaban A Las Mujeres): La canción del año, sin duda alguna. La que también acompañaba al mejor trailer del año. Fincher ha querido darles por el ojete hasta a los amantes de Led Zeppelin y la banda sonora será recordada no por el ambiente sonoro que maneja el score, sino por la CANCIÓN con mayúsculas.
  • The Adventure Continues, de John Williams (Tintín Y El Secreto del Unicornio): lo único reseñable del score, que volvió a ser Williams repitiendo los mismos temas de persecución de sus últimos 10 años.
  • Caesar's Home, de Patrick Doyle (El Origen del Planeta de los Simios): la impresionante película, la sorpresa del año, cerraba con uno de los temas más impresionantes que recuerda al mismísimo Vangelis.
  • Let Us Quest, de Steve Jablonsky (Your Highness): película fallida que, por desgracia, contó con un compositor demasiado bueno para ser desaprovechado de esta manera tan vergonzosa. Los créditos, acompañados de este tema (puro Jablonsky) terminaban siendo lo mejor de la película.
  • Sweet Dreams (Sucker Punch), versionado por Tyler Bates. El compositor predilecto de Snyder consiguió darle a la mítica canción un aire épico con un acompañamiento y una instrumentación cuasi-acojonantes. La película abre con esta canción en una secuencia, una vez escuchada la canción podéis dejar de ver la película.
  • Container Park (Hanna). Tras el boom creado por Tron Legacy y Daft Punk, Universal y Joe Wright se creían que iban a vender el doble de discos si promocionaban la película y los trailers con los Chemical Brothers. El score terminó siendo un mojón de proporciones épicas del que solo podía salvarse este tema.
  • Angry And Dead Again (Piratas del Caribe: En Mareas Misteriosas): un Zimmer aburrido que solo pensaba en el cheque dejó que Rodrigo y Gabriela fueran los artífices de la función, logrando que la mitad de su banda sonora sonase como un videojuego, ¡pero qué bien sonaba!.


¿Y a ti? ¿Cuáles te han parecido las mejores bandas sonoras del año?

P.D. Absténgase de comentar aquellos que vengan a echarme en cara que me haya olvidado del score de Perdidos 2Super8, de Giacchino.