John Wayne que estás en los cielos, perdónalos porque no saben lo que hacen. ¿Recordáis aquella antigua Oficina Internacional Católica del Cine? ¿O la vergonzosa y ya olvidada categoría "declarada de interés nacional"? Pues bien, parece que volvemos a las andadas. 

El Instituto de Cine (ICAA), del Ministerio de Cultura, ha creado una nueva categoría en la calificación de películas: 'Especialmente recomendada para la igualdad de género'. El Boletín Oficial del Estado publicó ayer una resolución del Ministerio de Cultura por la que se crea esa nueva categoría, "absolutamente novedosa en el contexto internacional, con el fin de fomentar y de reforzar la igualdad de género", según el Ministerio que dirige Ángeles González-Sinde. Los análisis de las películas deberán realizarse valorando en su conjunto la obra audiovisual. ¿Y en qué consistirán estos criterios para conceder a la película esta nueva categoría? Los siguientes:

  • Que promuevan la eliminación de prejuicios, imágenes estereotipadas y roles en función del sexo y que impulsen la construcción y difusión de representaciones plurales y reales de ambos sexos, como diversos son las mujeres y los hombres.
  • Se valorará que promuevan el uso de un lenguaje no sexista que nombre también la realidad femenina.
  • Que incorporen una visión igualitaria de las relaciones afectivas y de la convivencia doméstica; 
  • Que representen de manera igualitaria la presencia y la capacidad de las mujeres en aquellos sectores y niveles claramente masculinizados y de los hombres en los feminizados. 
  • Por último, que promuevan el conocimiento y el rechazo del fenómeno de la violencia en todas sus dimensiones.

Una sociedad que está falta de Rorschachs y Comediantes debería preguntarse de nuevo quién vigila a los vigilantes. ¿Quién recomienda a los que recomiendan? ¿Quizás los que imponen cómo hay que pensar? Seguramente esta medida no atraque en ningún puerto y, por supuesto, no podrá aplicarse a películas ya estrenadas. Pero imaginaos que sería a día de hoy de estrenos como 12 Hombres Sin Piedad, la propia saga de El Señor de los Anillos (donde apenas hay mujeres) o incluso la novedosa saga Crepúsculo, una de las sagas más machistas de la historia. Grandes películas (excepto este último ejemplo) que en un futuro serían tachadas de masculinas y, por lo tanto, no igualitarias. Por no hablar del tema de la violencia y el lenguaje, no me imagino a Jason Bourne obligado por decreto ley a limpiar la casa que acaba de reventar en una pelea con un sirio.

Pero la verdadera pregunta que nos debería asaltar es por qué narices siguen aprobando esta clase de medidas cuando faltan unas semanas para que haya un nuevo responsable al frente del Ministerio, que dudo mucho que comparta esta visión y dudo -más todavía si cabe- que siga manteniendo la Secretaría de Estado de Igualdad. La lógica y el sentido común nos diría que ya hay un sistema de calificación por edades y que si hubiese que endurecer algo debería ser el acceso de los pequeños a cierto tipo de películas, pero no es este el caso. Mucho menos pensar que estas medidas fuesen los primeros indicadores para nuevos paquetes de subvenciones de productos "ideológicos", eso ya sería el recopetín. Pero piensa mal y acertarás.

El Ministerio de Cultura tiene problemas mucho más graves que atender como la poca afluencia de público a nuestro cine, el tema ya tan manido de la piratería y otros asuntos mejores que perder el tiempo en inventarse nuevas clasificaciones que me juego el cuello que tirarán a la basura el próximo día 22.