El viaje a Portimâo lo tenían planeado desde hace mucho tiempo, era sería la única semana que él tendría libre para irse de vacaciones con ella. Pero a principios de Julio su hermana pequeña rompió con su novio. A ella le daba cosa dejarla sola en la ciudad. Todas sus amigas se habían ido a la playa y ahora sus planes se habían escapado por la A-49. Como le entró esa conciencia de hermana mayor, le pidió a él que por favor le dejase que les acompañara al viaje, para que se distrajese y olvidase a ese cabrón. Él accedió, porque cómo le iba a decir que no. Aunque el viaje ya no sería lo mismo. 

Y allí estaban los tres sentados, tomándose un mojito y un par de caipirinhas. A él le gustaría ir al hotel, aunque no podría hacer nada: tuvieron que pedir una cama supletoria para que no se disparase el precio, era temporada alta. La hermana mayor intenta que los tres se lo pasen lo mejor posible, pero sabe que su decisión no ha sido la adecuada. La hermana pequeña se siente como la violinista en el tejado, se siente sola y estúpida por estropear las vacaciones a su cuñado. Y saca el móvil a la 01.13AM para mandarle otro SMS a ese cabrón.




Debería ser guionista. Parte de mis estudios trataban de eso. Pero creo que termino inclinándome más por lo segundo, como dice Edward Norton en El Club de la Lucha: A donde quiera que fuéramos hacíamos un análisis de todo. Todo esto lo deduje debido a que la hermana mayor le hizo primero una foto a su hermana pequeña, a ella sola. Y luego cogió la cámara, estiró el brazo hacia lo alto y se hizo otra solamente con él. Decidme si me he equivocado en algo.