Ea. Me marcho a Portugal cabreado. Y no sin razón, cuando paseando por la web de Universal Pictures Iberia me encuentro con que Scott Pilgrim Contra el Mundo, una de las películas que más llevo esperando este año (más que Inception, que ya es decir), me la van a estrenar ni más ni menos que en navidades. Todo esto me lleva a deducir algo que ya sabíamos todos desde hace mucho: que los distribuidores de este país son una panda de jodidos descerebrados que no entienden de cine ni mucho menos al público que lo ve. Iba a titular este post 'Scott Pilgrim Vs. Los Distribuidores', título que le viene como anillo al dedo y encima le hago un homenaje al personaje que tan impaciente estoy por ver, pero ya me he dado cuenta que cuanto más impacte con el titular más gente me leerá.



Una vez más, los espectadores nos hemos visto con la tristeza de que películas que estamos ansiosos por ver nos las retrasan incomprensiblemente. Todo sea por ganar dinero, por supuesto, que si estrenamos tal cinta en navidad irá más gente a vernos. Enrique Dans escribió una genialidad de post en la que se preguntaba por qué tardaba Warner la friolera de un mes en estrenar Inception. Él llegaba a la conclusión (yo estoy completamente de acuerdo con él) en que el problema de la industria es la propia industria, ya que no tiene en cuenta que a día de hoy, con los tiempos que corren entre tecnología, Internet y screeners, poca gente está dispuesta a esperar un mes para ver una cinta. En primer lugar porque son muchas las noticias, trailers y críticas que comienzan a circular, mucha información que hace que nuestra expectación crezca. Lo lógico sería plantear un estreno mundial ya que, a pesar de que encarezca los costes, se pueden asegurar muchísimo más público si no lo hacen (muchos optarán por la descarga, mucho más si tarda 6 meses a estrenarse: no sólo rulará en DVDScreener, sino que milagro es que en Octubre no esté viéndola en 720p). Como dice Enrique, "plantear un estreno en fases a lo largo de tres meses  solo consigue una cosa: frustrar a todo aquel que utilice la red habitualmente y esté dentro del grupo objetivo que quiere ver la película, que se verá torturado por la aparición de comentarios de todo tipo acerca de la película en los sitios que habitualmente lee, y correrá además el riesgo de ver su experiencia como espectador arruinada por la revelación de aspectos de la trama, los denominados spoilers".

Hacer esperar al público es condenar a tu película al fracaso, directamente. Sobre todo si tenemos la oportunidad de conseguirla antes. Como he dicho antes (esta idea no es de Enrique, es mía ^^) las distribuidoras no conocen ni las películas que van a distribuir, ni el público que vamos a verla ni la época en la que piensan estrenarlas. Porque pongamos mi caso, el de Scott Pilgrim, quien me ha llevado a escribir todo esto.
  • Público objetivo de Scott Pilgrim: jóvenes, de entre 13 y casi 30 años, lectores de cómics
  • Público peligroso de Scott Pilgrim: aquellos que encima nos hemos comprado y leído sus cómics
  • Poder adquisitivo: lo suficiente como para ir a verla cualquier día de la semana o fin de semana, sin importar época del año ni si la sesión es golfa o no. Incluso seguramente nos comamos un Doble Whopper sin pepinillos al salir del cine, nos sobra pasta para eso y mucho más.
  • Hábitos de consumo: mucho cine, mucha música y, sobre todo, muchas series. Además en V.O. porque tampoco nos gustaba esperarnos un año para ver Lost ni Big Bang Theory. Así que cuidaito, para nosotros la barrera idiomática ya no existe.
Haciendo ese dibujo tan tosco y burdo de nuestra personalidad... ahora yo lanzo las siguientes preguntas a las distribuidoras: 
  1. ¿Creéis que vais a ganar más público estrenándola en navidad?
  2. ¿Creéis que la gente que ve cine en navidad, padres de familia con sus niños pequeños y su mujer, entrarán en esta¿ ¿o lo harán en Guardianes de Ga'hoole
  3. ¿Creéis que si la estrenáis en septiembre nosotros, el público potencial, no vamos a ir a verla porque creáis que estamos estudiando? JUAS!!
  4. ¿Creéis que nos importa el verla doblada? Es más, seguramente echemos pestes del doblaje si no os lo curráis.
Como vuelve a decir Enrique, al igual que la industria musical y todos los debates sobre P2P y Propiedad Intelectual, la industria cinematográfica está emperrada en seguir funcionando como cuando no existía Internet. Lo de "renovarse o morir" parece que no va con ellos. Esa tónica tenía algo de sentido como cuando, por ejemplo, se estrenó La Amenaza Fantasma en mayo del 99 y a España llegó un 20 de agosto. O cuando Parque Jurásico se estrenó en junio y aquí no llegó hasta noviembre. Pero claro, estamos hablando del 93 y el mundo necesitaba semanas y meses para dar a conocer el fenómeno. Ahora con Internet se tarda minutos.

No es la primera vez que ocurre. Y parece que no será la última. Pero luego que no se quejen si descargamos películas: hay algunos que estamos hartos de esperar.