Tres motivos me han llevado a escribir este Post:
  1. El primero de ellos es que, desde ya, voy a comenzar a darle caña a mi Tesina del máster y recordar estas cosas me viene bien. 
  2. El segundo es que me gustaría que de todas las chorradas que publico en el blog alguna fuese de utilidad. 
  3. Y la tercera es porque el viernes pasado entrevistaron en Cuatro a Ángeles González-Sinde, nuestra actual Ministra de Cultura y autora del guión de Mentiras y Gordas (insultante libreto cuya frase más inteligente fue "shúpame los pesones"). El problema fue que una de las personas que estaba cenando con nosotros no sabía quién era la Ministra y, peor aún, no sabía lo que había hecho para que se le tenga tanto cariño entre los internautas. Como os podéis imaginar, la entrevista realizada por Iñaki Gabilondo fue de lo más imparcial que se puede dar hoy en día el periodismo.

¿Y qué ha hecho esta señora? Desde que la nombraron Ministra en Abril del 2009 se ha convertido en la mayor detractora de las descargas gratuitas de archivos y en la voz de una Industria que no hace otra cosa que ir en decadencia. En diciembre del año pasado presentó un anteproyecto de ley, incluído en la Ley de Economía Sostenible, conocido comunmente como la 'Ley Sinde' ¿En qué consiste esta polémica ley? Para poder entenderla perfectamente, tenemos que hacer un brevísimo repaso histórico que prometo que no durará más de un párrafo.

Desde hace 5 años, han sido numerosas los pleitos contra webs de descargas de archivos porque, según la industria, vulneran los derechos de Propiedad Intelectual. ¿Y qué dice la Ley? El artículo 270 del Código Penal, ese tan famoso que venía en las cintas de Disney, nos dice que "Será castigado con la pena de prisión de seis meses a dos años y multa de 12 a 24 meses quien, con ánimo de lucro y en perjuicio de tercero, reproduzca, plagie, distribuya o comunique públicamente, en todo o en parte, una obra literaria, artística o científica, bla bla bla..." No nos interesa más para entender toda esta polémica.

La Industria arremetió legalmete contra distintas webs y redes de descargas alegando que vulneraban dichos derechos:
  1. Primero atacaron a las redes de intercambio de archivos P2P (eMule, Azureus, etc). ¿Qué dijeron los jueces? Que sí, que vale, que se intercambiaban obras protegidas... pero que en dicho intercambio entre 2 partículares (de ahí el nombre P2P) no había ánimo de lucro. ¿Ilegal? NO. Fin de la historia.
  2. Después arremetieron contras las webs de enlaces (Indicedivx.com). ¿Qué dijeron los jueces? Que sí, que vale, que hay ánimo de lucro puesto que en la web hay publicidad y los autores de la página ganan dinero. Pero... ¿son ellos quienes difunden los archivos? NO. Fin de la historia.

Como podéis ver, la ley es sencilla. Tienen que darse los 2 casos: Ánimo de lucro y en perjuicio de terceros. Entonces la industria se vio con una mano delante detrás. No podían meterle mano ni a las webs ni a los programas. La decisión de los jueces con la Ley en la mano era tajante e inapelable. ¿Ahora qué? Tiremos de la Ministra, que tenemos un Gobierno que cuando le lloramos algo nos lo da.

Entonces salió este anteproyecto de Ley. ¿Y en qué consiste? En que, desde ahora, la legalidad o ilegalidad de un sistema o una página web ya no dependerá de los jueces y su lectura de la ley, sino de un Departamento administrativo del propio Ministerio. Es decir, que como los jueces no interpretan la ley como la Industria quiere... nos los quitamos de en medio. Es como si vas perdiendo un partido por 7-0 y le quitas el silbato al árbitro diciéndole "déjame arbitrar a mí, que estoy perdiendo".

Ahí lo lleváis. Dicho Departamento estará compuesto por abogados, personalidades... y por gente de la Industria, por supuesto. Así que os podéis ir imaginando por dónde irán los tiros. Nos encontramos ante una de las mayores canalladas e insensateces que se han visto en la Ley en los últimos años. Amén de que nos podemos olvidar de eso de los pilares básicos del Derecho y la separación de poderes.



Esperemos que dicho anteproyecto no salga adelante, porque si no lo llevamos claro. Por supuesto, en posts siguientes seguiremos indagando en todo esto de la Propiedad Intelectual y las descargas, que da mucho para hablar. Pero pienso que para ir reflexionando, este post es buen punto de partida, ¿no?