Después de casi un mes retomo el blog. Ojalá hubiera podido escribir con más frecuencia, pero no me sentía inspirado. En cambio hoy, al ver la foto de un burro frente al Congreso de los Diputados, ha hecho que volviera a florecer en mí la indignación y la mala ostia.


Resulta que ayer AEVIDEO (Asociación Española de Empresarios de Vídeo), ANEMSEVI y AVEI (siglas de más de los mismo) llevaron frente a los políticos 40.000 firmas en las alforjas de un pobre animal, denunciando -válgase el símil- que la legislación española frente a la 'piratería' va a paso de burra. También me quito el sombrero por el animal usado, un eMule. Los asociados a tales colectivos piden al gobierno (que no a la industria, porque tenemos unos dirigentes que si les lloras por cualquier cosa te lo dan) medidas más fuertes, denunciando que a principios de siglo había 8.000 videoclubs en nuestro país y ahora sólo quedan 3.200, con pérdidas del 70% del mercado y, el último año, de 10 millones de euros.

Y claro, a lo que yo me pregunto: ¿son lícitas estas quejas? Por supuesto, son 1.800 trabajos que se han perdido en los últimos meses (según El Mundo) y ven peligrado su futuro, es algo lógico. Pero creo que no van con la verdad por delante.

1. En primer lugar porque, mal que nos duela a todos, culpan a la 'piratería', cuando precisamente es la propia ley quien nos permite que nos descarguemos tranquilamente cualquier cosa. Nada de lo que hacemos es ilegal. Pero como no te gusta lo que está escrito porque te perdujica A TI (y a nadie más) lo quieres cambiar. Así no se juega. Es como si, por otra parte, culpo a mi vecino de que está martilleando la pared a las 11 de la mañana para colgar un cuadro solo porque a mí me molesta y, legalmente, puede hacerlo. Vale, ya sé que la comparación es una mierda, pero la idea se ha captado, ¿verdad? ^^

2. Precios: quizás cometa el error (pero para eso soy bloguero) de basarme solo en opiniones personales, pero el otro día fui al videoclub de mi barrio a preguntar cuánto costaba el alquier de un Blu-Ray. Y me dijo que 3€ por un día. Podéis imaginarlo a dónde lo mandé. Con precios así -no hablo solo de Blu-Rays, también de los 2€ que te cobran tan panchos por 1 día 1 DVD- no se puede atraer público ni hacer ventas. Es lógico que el público opte por ver las películas por otras vías más baratas (ya no hablo de legales, porque siempre son legales). En cambio, si todos los videoclubs fueran como el Big Orange de la Alameda que por 3 pavos me llevo 3 pelis y encima 3 días... Cinebank cotizaría en bolsa, eso os lo puedo asegurar. Y tampoco es por meter prisas, pero a los 9 meses Antena 3 te la emite gratis. Y, encima, cuando vas a alquilar tienes que rezarle a San Boniato para que el disco no esté rayado.

3. Y es aquí en el tema más espino y más importante en el que deseaba adentrarme. ¿Renovarse o morir? Comprendo la situación dramática, comprendo la frustración de un empresario cuando ve que no le queda más remedio que cerrar su videoclub. Pero no culpe a los usuarios ni a los medios. Ahora mismo no están muy desarrolladas las redes ADSL y la Televisión A La Carta, pero... cuando sea una realidad dentro de 2 años, ¿qué pasará? ¿Irá AEVIDEO a exigir el cierre de Telefónica o la PlayStation Store porque su negocio se ha ido a pique? ¿Porque el público y las tendencias van por otro camino y él se ha quedado atrás? ¿Cuando todo el mundo tenga su Tablet PC o su iPad y cada uno veamos los contenidos descargados... los videocluberos le prenderán fuego a las Apple Store?

Pueden exigir medidas, pueden quejarse, pueden patalear. Pero el futuro se servirá a la carta y estos berrinches no valdrán de nada en el futuro. Hay que reconocerlo con la cabeza fría: a los videoclubes le quedan 2 telediarios, el futuro está en Internet y en no tener que moverte de tu casa para disfrutar de los contenidos. Y sí, son los medios y la tecnología los culpables de que nuestros hábitos de consumo estén cambiando, pero en vez de atacarlos hay que saber aprovecharlos.