- Todo el buen paladar que pudiera tener cualquiera desaparece en cuanto cruzas la Portada. Porque mira que están malas las tortillas, las hijas de la gran puta, mira que están malos los chocos. Pero aun así, por razones que aun no entiende el ser humano (y para beneficio de aquellos que las hacen) nos los comemos.

- Todo aquel que te diga "vamos a la caseta de mi amigo/primo/tío", dicha caseta estará justo en la otra punta del Real.

- Todo aquel señorito sevillano que quiera ir vestido como un Señor (compadre) a la Feria de Abril pierde absolutamente todo el respeto cuando le ves (y duele a la vista) la corbata que lleva puesta.

- Todo aquel amigo que te diga "voy a tal caseta, cuando salga te llamo" que se despida de él y le dé un fuerte abrazo, puesto que no volverás a bailar una sevillana con él hasta el año que viene.

- Todo aquel que va a ver los Fuegos desde el puente del Generalísimo parece que no ha visto un fuego artificial en su vida.

- Toda la elegancia del traje de gitana y toda la belleza de la niña que lo lleva puesto desaparece automáticamente en cuanto se sienta en una silla de madera y se limpia los morros con un papel de fumar en el que pone "manzanilla la gitana" o "gracias por venir".