Hoy abrimos una sección nueva en este blog titulada "Mundo Simpson", para intentar reflexionar sobre las gilipolleces como pianos que ocurren en este mundo en el que vivimos. Cosas sin sentido. Cosas con las que echarse las manos a la cabeza porque tú (al menos eso crees) piensas que en esta vida lo que más falta es sentido común. Aunque habría que recordar que el sentido común es el menos común de los sentidos. En este caso vamos a viajar hasta Australia, donde Lisa Simpson decía (muy acertadamente) que era donde la gente se pone los zapatos en los pies y las hamburguesas se comen a los hombres. Bueno, en verdad hablaba sobre Ran McNally, pero hoy viene muy al cuento.

Discúlpenme por mi retraso con el blog, ojalá pudiera actualizarlo diariamente, pero la cuestión es que hace dos días el periódico 20Minutos hacía eco de la noticia que Australia reconoce oficialmente al primer 'nuetro': una persona sin sexo definido.El problema no es que esta "persona" (por llamarla nuetramente de alguna manera y que no se sienta ofendido/a) naciera sin aparatos reproductivos o con alguna malformación genética. No, esta persona lo que nació es gilipollas.

May-Welby se llama el/la colega. Primero fue hombre y, como no se sentía agusto, se cambió al sexo femenino. Y, para colmar la fiesta, resultó que tampoco se sentía agusto con su nueva sexualidad. Pero el problema no acaba aquí. No contento ni con una cosa ni con la otra, ha conseguido que "las autoridades reconozcan los derechos civiles de las personas que no se sienten de ningún sexo". Tócate los cojines. Cambia tú todo el aparato administrativo por semejante... ¿pantuflas? No sólo ha conseguido mover todo el aparataje social, sino que además se ha cagado en cientos de años de investigación científica y, directamente, se ha meado en la lápida de Charles Darwin y de todas las universidades de Biología del mundo.

También hay que reconocer que este chato ha sido muy listo y ha aprovechado la coyuntura de los tiempos. Porque vosotros imaginaos que hubiera ido a hacer los mismos trámites a la Comisaría de la Cruz del Campo de aquí de Sevilla en el año 1961. Me imagino la escena con el policía:
- Dígame, cuál es su problema
- Mire es que... me siento neutro
- ¿Perdón? -exclamó perplejo el policía-
- Que me siento neutro, que no me siento ni hombre ni mujer
- Pero, ¿usted es una mujer no? Eso pone en su DNI
- Ya, pero es que no me siento mujer.
- Disculpe que le pregunte, pero... ¿cuántos carajillos lleva ya esta mañana?
- No no, que lo digo en serio. Que no me siento ni hombre ni mujer
- Vale, de acuerdo. Por favor, pase a la sala contigua donde mi compañero Gutiérrez le tomará declaración.
Y aquel hombre/mujer se le quitaban las ganas de volver a quejarse porque Gutiérrez lo mandó calentito pa casa. Por favor, no me tachéis de franquista. Esto es una broma, pero reconoced que aquel abogado que le llevara el caso debió haberle dao un par de tortas.

El problema de todo esto no es que una persona se queje y se sienta incómoda con su sexualidad. ¡¡El problema es que la justicia de un país entero le ha conseguido dar la razón!! Y, para más guasa del personal, dice el artículo que "El Gobierno cedió después de que varios médicos fueran incapaces de determinar el sexo de May-Welby". A estos colegiados deberían retirarles inmediatamente su licencia para ejercer. O, por lo menos, que no les manden a Maternidad, porque me imagino a esas chicas jóvenes deseando de saber el sexo de su bebé (para ir decorando la habitación) y que no encuentren una respuesta lógica para consolar a esa madre.

A lo mejor yo soy muy cerrado, que soy corto de miras o es que no me entra en la cabeza. Es como aquellos que dicen que no se sienten españoles: ¿tú DNI que pone arriba a la izquierda?? ¿¿España?? PUES SE ACABÓ LA DISCUSIÓN. Te sientas o no, LO ERES. Pues a mí desde chiquitito me enseñaron que había gatos y gatas, perros y perras, leones y leonas, truchas y truchos, perdices y gabiluchos, y así un millar de especies hasta que llegábamos a los hombres y mujeres. Te puede gustar o no, pero no quita que sea una cosa.

Y dejándonos de bromas, si May-Welby ha conseguido semejante revuelo con la administración, no me extrañaría que la siguiente noticia sea que haya demandado a la próxima empresa a la que entre a trabajar porque se siente discriminado al no haber lavabos para "neutros". Sentencia del juez: 300 millones de dólares a May por daños y perjuicios.

Por favor.