Tuenti echaba chispas antes de ayer cuando se difundió el trailer de la nueva entrega de la Saga Crepúsculo: Eclipse. Y como buen detractor de la saga que soy (tanto de las películas como de los libros -y estos últimos sin habérmelos leído, toma ya!!-) no tardé en darle al click de Youtube. Tenía curiosidad (y esperanzas) por ver lo que había hecho David Slade con ella, a ver si había corregido los errores de la segunda puesto que es un notable director de suspense y terror: Hard Candy está bastante bien, y 30 Días de Oscuridad aún no la he visto, pero me han dicho que es fantástica. Según iba viendo dicho avance, mis ilusiones se fueron corriendo a lanzarse por la ventana. Iluso de mí que creía que, en manos de otro, la saga tomaría un rumbo nuevo. ¡JA!


Mi pavor comenzó en cuanto vi la primera imagen, que nos muestra la continuación del momento más bochornoso de la saga, aquel que se veía a Edward y a Bella corriendo cuales osos amorosos por un bosque preciosamente iluminado por Javier Aguerisarobe. Supongo que la parada final sería este precioso campo de flores para que los amantes vuelvan a mirarse una y otra con esos interminables (y ya incómodos) primerísimos primeros planos sin que pase absolutamente nada. Todo esto que estoy haciendo son suposiciones, ojo, que a lo mejor me equivoco, pero al ver esa imagen me juego mi mano izquierda al afirmar que seguramente sea una escena en donde Edward no pare de decirle lo mucho que la quiere, lo mucho que la protegerá, lo mucho que desea estar con ella... y ella diciéndole también que le quiere mucho, que quiere estar con él pero no puede... bah bah bah

No quiero adentrándome en el romanticismo de retrete que impregna la saga porque podría hacer este post interminable. Los diálogos parecen escritos por (y para) niñas de 14 años que se acaban de echar su primer ligue en tuenti. Crepúsculo es una saga que comenzó hace ya 3 años. Aquellos que empezaron a seguirla han crecido, han madurado (¡¡eso espero!!). Yo les pediría, al menos a los productores de la 4ª entrega (porque para mí que esta yo no tiene remedio) que la hicieran más seria, que avanzasen, que diesen un paso más allá, que se introduzcan en un mundo más adulto y comprometido y se dejasen de ñoñerías.


Lo que sí querría decirles a los productores es que recuerden aquellas palabras de Alfred Hitchcock que afirmaba que "una película vale lo que vale su villano". No sé qué miedo pretenden darnos cuando Bella dice, acojonadísima, que "les ha encontrado" porque... ¿¿Puede haber un villano, en ese caso villana, que infunda menos respeto que una tía pegando botes por el bosque?? ¿Se supone que debe resultar amenazante? Pues vamos listos. En la segunda parte apareció 30 segundos, si no recuerdo mal, y no hizo nada. Por no hablar de los Vulturi, otros que bien bailan y en los que tampoco pienso meterme.

Así que niñas, espero que os guste la película. Yo estaré el día 30 de junio como un reloj para verla porque se lo prometí a una amiga que espero que siga hablándome después de leer esta entrada. Y, cuando salga del cine, cumpliré también la otra cosa que prometí.

P.D. Editando este post, acabo de quedarme to picueto al enterarme que la tía que pega botes por el bosque no es ni más ni menos que la guapísima joven del agua Bryce Dallas Howard. Con lo bien que empezó su carrera...