Vengo de la entrega de los terceros Premios Enrique Padrós 2010 al Mejor Blog Político. Era un premio enfocado para periodistas o ex-políticos. Y, como comunicador que soy, debido a mi poco conocimiento del evento no me llevé una grabadora, cosa que debí haber hecho puesto que ahora debo escribir corriendo esta crónica para que no se me olviden los numerosos perlazos que han soltado esta noche diversas personalidades como Fred (Alfredo Sanchez Monteseirín) y Griñi, que estaban allí presentes.

- Fátima Ramírez fue la encargada de presentar la gala, y sus primeras palabras con las que abrió el acto fueron "Señoras y Señores". No me hubiese extrañado si no fuese por la pausa que se tomó tras pronunciar señoras y "remarcar ese acento en la á", inmejorable manera de encender la mecha y dejar claro desde el principio por dónde iban a ir los tiros. Antes de entrar en los Alcázares, donde se realizó el acto, tenía la curiosidad y el morbo de preguntar a cualquier organizador: oiga, viendo que el premio lo entrega el Alcalde y el Presidente de la Junta... ¿¿el blog premiado de qué tendencia política es?? Duda que me quedó resuelta con esas 3 primeras palabras. Además en ese orden. Después estuvo refiriéndose sobre lo importante que eran los blogs para la democratización de la política en beneficio de todos las andaluzas y andaluces.

- Tras Fátima subió a hablar Cesar Calderón, coordinador de LasIdeas.es, la organización que lleva adelante estos premios. Dentro de su "sentido" (y sobreactuado) discurso tuvo que meter a Aznar de por medio, diciendo que Andalucía estaba pasando por su segunda modernización, segunda modernización que el ex-presidente nunca llegó a explicar de qué era, según sus palabras. Resulta increíble que, 6 años después del último gobierno del PP, todavía tengan que agarrarse a ese único clavo ardiendo que siempre les quedará para defender sus ideas. Aparte que no venía al cuento, así de claro.


- El primer premiado fue Fernando Garea, quien dio un discurso muy correcto, simpático y sincero, sin nada especial que destacar.

- Más notable fue el agradecimiento de Inés Sabanés, la primera mujer galardonada en estos Premios. Comenzando de nuevo su discurso con un señoras y señores, andaluzas y andaluces, (¡¡¡incluso llegó a hablar de las vascas y vascos!!!) dejó bien claro que la mejor postura ideológica era la izquierda y que, gracias a los blogs, esta nueva herramienta permitía a la comunicación política su democratización y participación. Idea con la que casi soltamos una carcajada puesto me gustaría conocer el grado de democracia e igualdad participativa existe en los moderadísimos comentarios del blog de Pepe Blanco, por poner algún ejemplo.

- Pero si hay una intervención digna de destacar esta noche es, sin duda alguna, la de Alfredo Sánchez Monteseirín, por la cantidad de trolas que fue soltando una tras otra sin discriminación.
  1. Comenzó con la broma de que él, curiosamente, había sido nominado en 3 ocasiones a estos premios y que nunca se los había llevado. Comentó jocosamente que también se había presentado 3 veces a la Alcaldía de Sevilla y en las tres ocasiones había ganado, cosa que se le daba mejor. Todo el público estalló en risotadas, pero yo no sé si es que mi memoria fallaba o qué sería pero creo recordar que las últimas elecciones, precisamente, él NO LAS GANÓ.
  2. Comentó que él es un bloguero nato, que le ayuda como ser humano (no es broma) y que suele escribir unos dos posts diarios. Que a veces se retrasa un poco pero que se suele poner al día los fines de semana. Si Monteseirín me jura por escrito y ante notario que nadie en su gabinete le redacta los posts me corto mi huevo izquierdo, el pequeño.
  3. También dijo que su hijo fue el que le introdujo en el mundo de los blogs, que estaba orgulloso de haber aprendido de él esta nueva técnica. Además indicó que su hijo, actualmente, es un periodista digital, de los que "trabajan mucho y cobran poco". Venga yaaaaaa fredy, ¿a la cárcel le vas tú a robar?
  4. También hubo numerosos sevillanas y sevillanos y andaluzas y andaluces
Aun así nos quedamos con las ganas de que dijera públicamente cuándo se iba (morbo por el que estaban presente la mitad de los periodistas, no lo nieguen). La gala terminó con el discurso de José Antonio Griñán, a quien directamente ni le presté atención.

Por mi parte animo a que estos premios sigan celebrándose cada año, pero invito a sus organizadores a que premien a alguien que no escriba en El País o que no se declare incondicional de la izquierda. Animo la participación ciudadana y el contacto con los lectores, pero del de verdad. Lectoras y lectores: animo a que nos dejemos de chorradas propias de Bibíana por las que nadie se preocupaba hace año y medio y porque nos ocupemos de cosas que no nos distraigan y que requieren más nuestra atención.

A ver si el año que viene me dan el premio a mí. JUAS. Como bien dice mi amigo Andrés Ortiz, de quien mañana seguramente leamos su crónica y a quien seguramente tampoco le entreguen jamás este premio, debimos haber entrado borrachos a la celebración, desinhibidos, para armarla como aquello se merecía y preguntar lo que tendríamos que haber preguntado sin tapujos.

P.D. Ni los canapés que nos dieron al final de la fiesta fueron dignos: La cerveza no era Cruzcampo (era Mahou), la Fanta que se tomó Desirée no era Fanta y mi Coca-Cola... no era ni Pepsi, vamos.